miércoles, 10 de marzo de 2010

La conspiración tácita

La conspiración tácita

Cualquier costarricense, o incluso latinoamericano, entenderá bien de lo que hablo. No mencionaré nombres, ni partidos, ni identidades. Cada quien podrá identificar a su gusto lo que planteo.

Un grupo de quienes ejercen el poder tienden a decir que no creen en conspiraciones, principalmente basados en los razonamientos de la lógica y las bien repetidas falacias. Nada es cierto hasta que se compruebe con hechos, no podemos atacar al creador del daño, sino al daño, entre otras. En el enlace se pueden apreciar bien y conocer.

El meollo con las falacias, que parecen sumamente interesantes y creíbles, es que al fin y al cabo también son sujeto de eso: de credibilidad. Para muchos son como el dios mayor, las falacias nunca se equivocan. Veamos un ejemplo que nos dará luz sobre lo que quiero afirmar:

Juan está enamorado.

A Juan le gusta Carla.

Por tanto, Juan está enamorado de Carla.

Pero Carla no de Juan.

Esta falacia puesta en Wikipedia es clarísima, en su versión política sería:

Los políticos son ladrones
A los políticos les gusta robar al pueblo
Por tanto, los políticos son ladrones con el pueblo.
Pero el pueblo no es ladrón con los políticos.

Podría verse que puede ser cierta y válida. Pero todos sabemos que el pueblo también es pilluelo con los políticos. Pero según las santas falacias, "la conclusión puede ser válida pero no el razonamiento".

Lo mismo pasa con las conspiraciones, podemos tener conclusiones que pueden ser válidas, no verificables de plano, pero el razonamiento que nos lleve a ellas es "inválido".

En la política costarricense sucede algo muy interesante: todos saben cómo robar, como ser deshonestos, cómo agenciarse algito del goteo político, pero nadie lo dice (no es explícito), aunque todos lo saben (es implícito). Por supuesto, ese "saber" no es lógico, es "teoría de las conspiraciones", porque el "razonamiento" no es válido en la lógica moderna. ¿La lógica está a favor de quienes roban entonces, del sistema legal que lo permite?

Tácito se dice de los pronombres personales que no aparecen en la oración pero ya uno sabe (por la conjugación del verbo) quién lo dijo. "Comimos muy rico ayer", tiene un sujeto tácito, ¿quién? Nosotros, por supuesto, se sabe, pero ¿quiénes somos nosotros en realidad? El contexto de la oración y del texto lo dirá. Asimismo, el contexto de la política, de los actores, de los corruptos, dirá quiénes en realidad comen rico de los recursos que son de TODOS los ticos, aunque queden en manos de unos pocos.

Esta es la Conspiración Tácida de los políticos en nuestro tiempo. Todos saben quiénes roban, cómo lo hacen, pero no es lógico ni demostrable decirlo, todo son conspiraciones según quienes difienden estos actos.

La Conspiración Tácita la ejercen quienes, sin decírselo entre ellos, saben como mover los hilos para beneficio de ellos mismos. Esto sucede en los grupos de interés y de presión, desde los sindicatos hasta los gobernantes, nadie entra a divagar en razonamientos ni prudencias, todos saben cómo actuar, cómo hacerlo para que cada quien reciba su tajada del queque, su buena dosis de confites de la piñata política.

¿Es lógico hablar de ello? No, todos sabemos que roban, sabemos que la lógica les apadrina desde el razonamiento de que son consultorías, de que son licitaciones para el bien del país, de la ampliación del "progreso", pero no de que detrás de ellas hay millones de más, millones debajo de la mesa, millones para dar mordidas explícitas e implícitas, millones que al final solo benefician a quienes apoyan este actuar y se hacen de un espacio por ahí para lograrlas...

Las conspiraciones tácitas son las que conocemos, las que sabemos los sujetos, pero no podemos mencionarlos, a no ser que tengamos pruebas que nunca existirán.

1 comentario:

Diego dijo...

Me parece muy acertado el artículo, pues es cierto que todos sabemos quienes y como nos roban, pero que la mayoría se hace de la vista gorda. Creo que con ese 46% de la población que votó por el PLN, Costa Rica le dijo a los políticos (una vez más) que no le importa que le roben descaradamente y hagan lo que les dé la gana. Es más, hasta se burlan de quienes denuncian este tipo de cosas, llamandolos "comunistas", "paranoicos" y otras cosas por el estilo. Hasta que la ciudadanía no cambie de mentalidad los políticos seguirán haciendo fiesta.

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