lunes, 2 de diciembre de 2013

Jugando a Nostradamus: predicciones politicas para enero 2014

Los datos aportados por una reciente encuesta de Unimer pueden conducir a engaño y muchos incautos estarán sacando conclusiones erróneas. Si bien la muestra es muy buena y el estudio metodológicamente está bien elaborado, la gente debe saber que se aplicó del 8 al 16 de noviembre, mientras el más reciente de Cid-Gallup, con serios problemas de muestra (solo 713 personas) y metodología, fue aplicado telefónicamente del 23 al 27 de noviembre. Yo tendría mucha cautela: ¿cuál metodología será más acertada sobre lo que sucede en la realidad?

Sin embargo, los datos aportados no definen nada, si valoramos que solamente el 37% de los encuestados dicen tener su voto decidido. Queda un 33% de indecisos y un 30% de gente que no votaría en febrero de 2014. De ese 70% de probables votantes, convertido en 100% de votantes, Villalta está en 19,5%, Araya en 16,5%, Guevara en 16,5%, Solís con 6,5%, Otros con 5% y Piza con un 3%. Pero ojo, tengamos bien claro esto: hay un 14% de votantes que votarían nulo o blanco y un 23% entre no saben aún por quien votar. 


Vamos a ver: 3.078.321 electores podrán votar en Costa Rica. De esos, según la encuesta de Unimer, que me parece la más confiable en metodología, un 37% tiene su voto decidido, que sería 1.138.979. De esa cantidad 222.101 (el 19,5%) estaría con Villalta, 187.932 estaría con Araya y la misma cantidad con Guevara. mientras Solís estaría con 74.034 votos. Es decir, la diferencia entre Solís y Villalta, por ejemplo, sería de 148.067 votos. Ahora bien, cuánto es esa diferencia en porcentaje del total del padrón electoral: 4,8%. Eso significa que al PAC solamente le bastaría convencer a 148.067 votos o el 4,8% del padrón para ponerse a la par del primer lugar. Por supuesto, este dato no es exacto porque las encuestas son una aproximación a la realidad solamente. Ahora bien, ¿cuánto ha subido el PAC, cuánto Villalta, cuánto Guevara o Araya, cuánto Piza? ¿Cuánto han bajado algunos? ¿Habrá tenido efecto la campaña del miedo contra Villalta? En enero lo sabremos.


En consecuencia, lo único cierto en estos datos es que, en teoría, aún queda casi el doble de posibles votos por conquistar y solamente 3 candidatos tendría una baja probabilidad para lograr el 40%.


Por lo anterior es interesante hacer predicciones de cada uno de los candidatos, uno por uno, a partir de la encuesta Unimer y de lo que podemos proyectar que viene. Este es un ejercicio muy riesgoso y para el cual se necesita mucha fineza de análisis. Vamos a intentarlo.


1) José María Villalta enfrenta un 3% de gente que nunca votaría por él, pero luego de la campaña contra él por ser "comunista" es posible que ese dato crezca. Es un candidato joven que conquista población descontenta, pero en el que no confía del todo la gente más comedida, o que busca un candidato con más experiencia y capacidad. Su espíritu impetuoso le podría llevar a cometer errores. Villalta crecerá hasta el 17-24% de aquí a enero, principalmente por el entusiasmo que ha generado su candidatura.


2) Johnny Araya aún tiene apoyo liberacionista, pero se ha visto desprestigiado mucho por no participar en debates. Tal y como lo hemos dicho repetidas veces, Araya no será Presidente de Costa Rica tan fácilmente como los mitos lo dicen: pueblo tonto, gente que vota por color sin pensar, etc. Con Unimer el mito "de por sí Araya va a ganar" y "la gente vota hasta por un mono si está en el PLN" se cayó, y con eso se comprueba otra predicción que plantié hace un par de meses: Araya tiene todo para perder. Nótese, por ejemplo, que el 36% dice que nunca votaría por él. Ahora solo le queda empezar con el fuerte de su publicidad y nunca se olvide que el PLN tiene una estructura partidaria comunal muy fuerte. El considerarse de centro también pesará a su favor entre el conservadurismo electoral del país. Otro elemento a considerar es que en Costa Rica no hay suficiente confianza en un solo partido, históricamente hablando, para que repita 3 períodos en el poder, mucho menos en las condiciones actuales de popularidad del gobierno. Así las cosas, es difícil que crezca. Araya podría llegar a un 22-27% a enero de 2014.


3) Otto Guevara es también enfocado como candidato extremista, muy conocido y por eso ha acumulado un caudal importante, pero enfrenta varios problemas: el 12% de los electores nunca votarían por él y es un candidato que no genera confianza entre un sector costarricense de centro-izquierda. Su caudal actual es el máximo posible que ha obtenido en la historia y, a pesar de ser un vividor de la política para muchos, existe una buena porción de gente que lo ve capaz y en posición presidencial. Asimismo, es un candidato que invierte muchísimo dinero en sus campañas y con estos datos, invertirá más publicidad; es el candidato ideal de los medios por su inversión. Con publicidad podría recoger más votos aún, pero tiene un límite natural. Podría llegar al 12-15% en enero de 2014.


4) Luis Guillermo Solís tiene muchos elementos para crecer: no tiene reticencia de votos hacia él, pero sí hacia el PAC. Es nuevo y conforme sea conocido puede empezar a convencer, sobre todo en debates televisivos y por medio de la publicidad que pueda generar. Es un candidato no descartable porque su agrupación tiene algunos arraigos comunales importantes y para él todo puede ser crecimiento. La diferencia entre un 8% y un 16% (de Araya o Guevara), en cantidad de votos absolutos reales no es tanta si se valora su crecimiento histórico hacia el final. Ahora bien, su postura académica y su seriedad o poses en algunos casos no le ayudan mucho, en algunos tramos parece que un tiene carisma, en otros se muestra muy seguro, capaz y experimentado. Aún no hace uso de publicidad fuerte, ni de la figura de Otón Solís. Su gran problema es que muchos de los votos perdidos del partido ahora son del FA, y muchos le siguen cobrando al partido el apoyo al Plan Fiscal, entre otras cosas. Debe ser más decisivo y más propositivo, más descollante en sus redes y podría llegar hasta un 17-22%.


5) Rodolfo Piza me parece un candidato que no despega, habrá que ver si logra algún crecimiento con el uso de su publicidad, pero lo veo difícil por problemas de carisma y actitud electoral. Por la misma dinámica del proceso electoral y con el eventual crecimiento de Solís, él quedará relegado a un mínimo del 1-5% que aún mantiene.


6) José Miguel Corrales y Sergio Mena me parecen dos candidatos que están cosechando votos decididamente, pero nunca aparecen en las encuestas, aunque podría estar en mejor posición que el mismo Piza. Lamentablemente, según los datos que se dan en el rubro de "otros", nunca se puede ver quiénes tienen esas "otras" preferencias. López, Orozco, Avendaño y Echandi solamente buscan una diputación.


Después de la caída del PUSC y la formación de jóvenes cuadros de votantes ya no asociados al mito de la Guerra del 48, se genera en Costa Rica una masa de electores que votan libremente y no solamente por un partido político. La mayoría de ese grupo será el caudal de Solís y el PAC en las elecciones anteriores, otra parte se repartirá incluso en el libertario y el PLN (el voto mujer en las elecciones anteriores). El PAC nunca tuvo ese caudal electoral como suyo, siempre tuvo que conquistarlo y por eso el hecho de que siempre creció hacia el final de la contienda. 


En esta oportunidad, un candidato más popular y mediáticamente visible como Villalta, la indecisión dentro del partido para sus procesos internos, el apoyo de Otón Solís al Plan Fiscal, el hecho de que Solís no haya querido ser candidato, entre otros problemas, han provocado que el PAC decaiga y eso lo haya recogido el FA y el mismo ML.


Se trata de un voto pensado, consciente y joven. Esa masa deforme tiene un comportamiento poco definible y es volátil: puede variar en cualquier momento y llevar sus votos de un candidato a otro en un abrir y cerrar de ojos. Tampoco hablamos de votantes con una ideología clara, aunque se percibe que es más gente balanceada, cautelosa. Mucho de ese grupo aún está indeciso y será hacia el final que tomará su decisión. Se trata del voto que uno quisiera en una democracia sana, del voto siempre cambiante, que escucha, analiza y decide. No obstante, mucho de este voto también es un voto que se decide con base en mitos, publicidad y poco análisis. 


Como sea, en Costa Rica se confirma un hecho: ya no hay pertenencia partidaria importante que defina las elecciones. En lo que vienen muchas cosas van a cambiar y nadie tiene nada seguro.


Este y otros artículos en debrus.ticoblogger.com

2 comentarios:

D-I CotoBraña dijo...

Muy analítico e imparcial, Giovanni. Felicidades.

Geovanny Debrús Jiménez dijo...

Gracias amigo, aprecio su comentario favorable. Ahora solo queda esperar para ver si predigo bien. Nos vemos a principios de enero, con las respectivas encuestas, pero principalmente con la de Unimer, que es en la que se basa este intento.

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